Dediquen estos cinco años al optimismo y la sabiduría

Sala Principal.
Teatro Heredia.
11 de septiembre. 4.00 pm

Estimados alumnos de primer año:
Estimados profesores:
Estimados invitados:

Tan cerca de una fecha tan significativa, el aniversario de la fundación de nuestra casa de altos estudios,  les ofrezco, como calurosa bienvenida, una frase de nuestro José Martí: “No es la inteligencia recibida y casual, lo que da al hombre honor, sino el modo con que la usa y la salva” significativa manera de proponerles el uso de la inteligencia que los ha hecho llegar hasta aquí.

Aquel octubre de 1947 marcaba un nuevo comienzo para la educación superior del país, esta vez desde la heroica Santiago. Fuimos la segunda universidad creada en Cuba, surgida con el apoyo de un pueblo que supo dar el valor que merecía la apertura de un centro de estudios superiores. Desde entonces, ser pertinentes con la sociedad, ha sido obligatorio.

De la Universidad de Oriente surgieron todas las universidades cubanas ubicadas en la región más cercana al nacimiento del sol. Quizás como una premonición, ese ascenso quedaría reflejado en nuestro escudo, en la estrella que ilumina las montañas y el mar.

Somos poseedores de una rica historia que con orgullo, preservamos y promovemos. En estas aulas fueron alumnos Frank y Josué País, Pepito Tey, Vilma Espín… El Che estuvo aquí, intercambió con profesores y estudiantes como ustedes. Al igual que Fidel, Raúl….

Fuimos el escenario en el que impartieron clases Herminio Almendros, Francisco Prat Puig, José Antonio Portuondo, Antonio Guerrero… Cada uno de ellos convertido en grandes nombres hoy, pero personas al igual que todos ustedes, con proyectos, ideas, inquietudes.

En su visita al centro, Ernesto Che Guevara, nos decía. “porque la universidad es la gran responsable del triunfo o la derrota, en la parte técnica, de este gran experimento social y económico que se está llevando en Cuba”.  Hoy comprendemos la vigencia de esta idea.

En este inicio, el curso del 65 aniversario, se encuentran ustedes: poco más de 1300 nuevos estudiantes que han llegado, luego de numerosos años de estudio, a las aulas del alma mater oriental.

Los acompañan sus profesores que tienen la misión de llevarlos a los caminos de la ciencia, basados en la conciencia. Ese, el lema de nuestra universidad: Ciencia y Conciencia, debe ser la síntesis de su actuar. De nada vale el conocimiento profundo de las interioridades de cada una de sus disciplinas, si no se posee la ética, el raciocinio y la integridad de carácter que les permita ejercerlas adecuadamente.

Hoy los recibe una universidad marcada por el paso de los años y por nuestros profundos esfuerzos por perfeccionar los procesos que a diario tienen lugar en ella. Tres sedes o campus fundamentales: Antonio Maceo, Julio Antonio Mella y Frank País, son los escenarios en los que se desarrollará su vida en los próximos años. Nos sentimos orgullosos de contar con 11 Facultades, en las que se imparten 34 carreras, no sólo en el Curso Diurno – en el que estudian todos ustedes – sino en otras modalidades de la Educación Superior.

Nuestras prioridades en el actual período están encaminadas a una mayor pertinencia de todos los programas y actividades. Debemos ser capaces de formar profesionales competentes y comprometidos con la Revolución; contar con un claustro revolucionario de excelencia; perfeccionar nuestro impacto económico y social y también llevar a planos superiores la educación que desarrollamos.

Los retos para estas prioridades son extraordinarios, pero contamos con fortalezas, sobre todo relacionadas con las capacidades de nuestros colectivos de profesores.

De igual forma, la Universidad atraviesa en estos momentos por labores de ordenamiento que permitirán el perfeccionamiento de la docencia de pregrado, nuestra razón de ser, y beneficiarán el resto de los procesos.

Ustedes son el ejemplo de cómo en nuestro país ejercemos nuestros derechos humanos proclamados por la Asamblea General de Naciones Unidas. En Cuba trabajamos por el ideal común que nos permite promover, mediante la enseñanza y la educación, el respeto a los derechos y libertades esenciales de la humanidad.

En junio del año 2008 en la Conferencia Regional de Educación Superior, celebrada en Cartagena de Indias, se compartieron ideas de gran trascendencia, por su valor conceptual, encabezó la declaración final del evento y cito: “La educación superior es un bien público social, un derecho humano y universal y un deber del Estado. Ésta es la convicción y la base para el papel estratégico que debe jugar en los procesos de desarrollo sustentable de los países de la región“. Estos son principios inviolables para las universidades.

Como nuevos alumnos de nuestro centro, los invito a que conozcan sus características. Es posible que en los primeros días, el cambio que representa la propia vida de la universidad, con sus requerimientos y características, pueda ser un tanto diferente a lo que han conocido hasta ahora.

Ante cualquier duda, ante cualquier inquietud, entiendan que gestionar los procesos de miles de estudiantes implica complejidades. Los invito también a que conozcan sus derechos, sus deberes; y, en sentido general, las normas que regirán su vida en los próximos cinco años, como estudiantes de nuestro centro.

Dediquen cada momento en estos cinco años al optimismo, a la sabiduría, a la elegancia hasta en cada frase, a la apertura que les corresponde como estudiantes universitarios. Aprovechen cada instante, cada evento en que puedan participar, cada examen en que puedan mejorar sus resultados, cada acto, cada gala, cada actividad cultural, cada visita.

Estimados alumnos:

Las imaginarias puertas del alma mater oriental se han abierto nuevamente. ¡Dichosos y felices los pueblos que tienen la distinción y el privilegio de establecer universidades!, decían nuestros fundadores hace 65 años. Ustedes pueden sentirse dichosos y felices, sin descuidar que el camino es largo y requiere sacrificios, pero esta casa los acoge a todos, en la necesaria, impostergable y fascinante búsqueda de la libertad que solo otorga el conocimiento.

¡Muchas gracias!

Esta entrada fue publicada en Discursos y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>